Friday, February 4, 2011

La Plaza Vieja

 

     La Plaza Vieja data de mediados del siglo XVI, poco después de la fundación de la ciudad de La Habana. La plaza se encuentra entre la alineación de la calle Teniente Rey por el lado norte, la de San Ignacio al oeste, la de Mercaderes por el este y la de Muralla por el sur.
     Las casas que la bordeaban, todas particulares y de dos y hasta de tres pisos, mostraban arcadas de columnas de piedra que guardaban completa uniformidad entre ellas. Los niveles inferiores de los edificios estaban ocupados por comercios y almacenes y durante el día sus portales también servían de puestos para los vendedores ambulantes. Entre 1836 y 1837 se construye en el centro de la plaza un paralelogramo irregular con 60 casillas de alquiler para alojar a vendedores, convirtiendo la plaza en el Mercado de Cristina. El mercado prevalece hasta 1860, fecha en la cual se decide que este tipo de mercado cerrado y de poca ventilación favorecía la creación de focos de infección y de epidemias.
      
      

      En 1908, el Mercado de Cristina es demolido y en su lugar se construye un parque arbolado llamado Juan Bruno Zayas. Entonces la plaza recupera su carácter de espacio abierto. Más tarde, en 1952, el parque es sustituído por la construcción de un parqueo semisoterrado, que prevalece hasta finales del siglo XX. Este parqueo sobresalía unos 1.5 metros por encima del nivel de las calles que rodeaban la plaza.
      Hoy en día, el parqueo ya no existe. El lugar ha sido rellenado, nivelado y restaurado a su condición de plaza. El peatón goza de una plaza abierta, adoquinada, con bancos, con una fuente en su centro y una vista a las casas coloniales de su entorno.

(Fotografías: Daphne Rosas, 2009)

8 comments:

jecuevas said...

Desconocía estos datos de la Plaza Vieja. Tiene una historia casi similar a la de las plazas en el Viejo Continente. Gracias por editarla.

Daphne Rosas said...

Cuevas,

De alguien lo heredamos, no? Otras plazas habaneras sirvieron también de mercados configurados con casilleros de alquiler. La plaza adjacente a La Iglesia del Santo Cristo del Buen Viaje,de la cual tengo una entrada en este blog, tuvo un mercado similar que se inaguró en 1836 y fue víctima más tarde de un incendio.

Saludos,

Fermina said...

Lindas fotos. La historia de los edificios a veces es suficiente para llevarnos alguna idea del pais.
No sabia casi ninguno de estos datos. Gracias
Saludos,

Daphne Rosas said...

Fermina,
Hay tantas cosas que ignoramos de nuestra ciudad. Sus edificios son tesoros, retazos de historia viva.
Saludos,

Jose said...

Magnífica descripción cronológica y visual la que traes hoy, Daphne. Debe ser una auténtica delicia pasear por la Plaza Vieja de La Habana, sin duda, un lugar con personalidad y encanto...

Que tengas una muy feliz jornada. Buenas tardes.

Daphne Rosas said...

Gracias José. Y dejame decirte que no sólo el entorno es precioso sino que hay atracciones muy buenas. Uno de los edificios es hoy un planetario, su fachada restaurada y su interior remodelado para adaptar un esfera gigantesca que ocupa su centro.
En una de las esquinas de la plaza también se encuentra lo que se conoce como la Cámara Oscura. En lo más alto de este edificio se encuentra un lente que al ser girado captura el entorno del casco histórico de la Habana y lo proyecta en un plato concavo mientras se explica a la audiencia los diferentes lugares que se muestran.

Saludos,

Joaquín Gálvez said...

Muy bellas fotos, Daphne. A pesar de la destrucción de la zonas pobladas de La Habana, cualquier vista panorámica de la ciudad nos revela su esencia estética, su belleza arquitectónica. El casco histórico por su interés turístico es una salvedad, pero a pesar de la destrucción queda la idea, el concepto, para una futura reconstrucción que nos devuelva La Habana de siempre. Gracias por este post dedicado a mi ciudad.

Saludos,

Joaquín

Daphne said...

Espero poder ser parte de esa reconstrucción de nuestra ciudad, Joaquín.
Saludos,